No hay más Cañón

El pádel es un deporte joven, eso hace que todavía no haya ciertas vivencias. Hay muy pocos profesionales hijos de profesionales, Delfi Brea, hija de Nito Brea, Álex Chozas, hijo de Fabi Chozas.

Tampoco hay jugadores de pádel retirados hace sesenta años, sencillamente porque hace sesenta años no había pádel. No podríamos convocar a la selección campeona del mundo en el Luna Park en el 50 como puede hacer el básquet, o a los campeones del 78 como en fútbol.

Por eso mismo no hay muchos retiros que hagan ruido. Hace unos días anunció su retiro JMD, El Señor de los Reflejos. Dijo que, si el cuerpo se lo permitía, iba a jugar hasta fin de año, y que el 23 iba a ser el último. Y también anunció su despedida El Cañón de Porto Alegre. Pero fue más determinante. Pablo Lima anunció que el Master de Madrid, que se está jugando ahora, iba a ser su último torneo.

Y en este Master de Madrid el sorteo le resultó esquivo. O quizá no, todo lo contrario. Lebrón/Galán en primera ronda. Muy difícil partido contra una de las parejas que están peleando por el uno. Muy difícil, pero un rival a la altura para la despedida de Lima.
Y el partido fue lo que esperábamos. Lebrón y Galán dominaron, pero Lima y su compañero Agustín Gómez Silingo estuvieron a la altura, perdiendo por un doble 6/3, con Pablo jugando a lo que mejor sabe hacer. Potencia y entrega, a la Pablo.

¿Quién fue Pablo Lima?
Sin dudas es el poseedor de varios hitos dentro de nuestro deporte. Está dentro del Olimpo de los jugadores que estuvieron en el tope mundial. Es más, si tendríamos que poner otra marca, está dentro de la mesa chica de ese Olimpo. La que conforman los jugadores que estuvieron en el uno más de un año. Integró junto a Bela una de las parejas que marcaron una época. Gattiker, Lasaigues y Auguste en los ´90, el propio Bela y por supuesto Juan Martín, y ahora Lebrón y Galán.  Solamente ocho jugadores en la historia del pádel estuvieron más de un año al frente. Y Pablo es uno de esos.

Bela fue el jugador que más dominó el ráknking mundial. Ese dominio lo ejerció de la mano de solamente dos jugadores: Juan Martín, y Pablo.

Fue, por lejos, el mejor jugador brasileño de la historia. Quizá Neki Berwig entre las chicas podría podría estar cerca, pero entre los varones, no tiene nadie cerca.

Fue el primer jugador no nacido en Argentina que trepó al uno. Ante el embate de un montón de jugadores españoles queriendo llegar a esa marca, un solitario brasileño fue el que lo consiguió.

Como ya dijimos, fue tres años uno junto al Boss, pero no menos impresionante fueron sus seis años como pareja dos junto al bahiense Juani Mieres atrás de los Reyes, JMD y Bela. Llegando inclusive a tocar el uno durante una semana. En el 2015 Reyes y Príncipes hacen un enroque, Bela elige a Pablo y se suben al uno.

El historial de compañeros marca tu nivel. Y si vemos los compañeros de Pablo, no hay más nada que decir. Fue compañero de Roby, con el que no llegó a conquistar ningún título, pero después sumó campeonatos con Juani Mieres, Bela, Paquito Navarro, Ale Galán, Agus Tapia y Franco Stupaczuk. Jugó con los mejores reveses de la historia, sin dudas.

«LLegué a España con cinco euros en el bolsillo» fue una frase que dijo Pablo en una entrevista del WPT hace unos años. Todos jugamos como somos en la vida, y esa frase marca la vida y el juego de Pablo Lima: un guerrero afuera y adentro de la cancha, que decidió retirarse con la frente alta y con nivel competitivo.

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