El equipo femenino hizo un excelente trabajo, pero no pudo ante la gran superioridad española en la final del Mundial de Pádel en Qatar 2024, el pasado 2 de noviembre.
El problema con las chicas es que tienen un «exceso de drives». Las cuatro mejores jugadoras del equipo, las que mejor ránking Premier tienen, juegan (las cuatro) de derecha. La solución obvia era pasar a una a la izquierda. ¿Pero cuál?
Obviamente Claudia Jensen, zurda, se descarta. Delfi Brea, Aranza Osoro y Virginia Riera eran las opciones. Y la elegida fue la porteña, Delfi, que cumplió con creces, y junto con Jensen, en el segundo punto, hicieron creer en el milagro. Pero la lógica del ránking, que dice que de las primeras veinte jugadores dieciséis son españolas, pudo más.
En el primer punto, las españolas Triay/Fernéndez se llevaron un triunfo cómodo ante Bidahorria y Riera por 6/3 y 6/2.
En el segundo, Delfi Brea y Claudia Jensen cumplieron con creces. Delfi como si toda la vida hubiese jugado de revés, y Claudia, de tan sólo 19 años, llevaron a la pareja uno hasta el 7/5 del tercero. Si conseguían el triunfo, llevaban la definición a un tercer partido. Muy difícil, pero quedaba todo por cerrar en un sólo partido.
Y no pudo ser. España puso a las dos mejores parejas del mundo en los dos primeros puntos de la final, y se llevó con autoridad y merecimiento un título que no parece tener competencia por varios años.
Argentina, subcampeona, parece estar tan lejos del tercero como del primero. Si bien se ve un crecimiento global de los equipos emergentes, el segundo puesto no debería estar en dudas por un buen tiempo.
