A veces, los centros de entrenamiento de HIFT/CFT están dirigidos por coaches en forma con una experiencia considerable en el entrenamiento. Sin embargo, experiencia no es sinónimo de conocimiento y profesionalismo – asegura Eugenio Fierro*.
El CrossFit (CFT) ha inspirado a muchas personas a incorporar ejercicio regular en su estilo de vida, asociando ese ejercicio funcional de alta intensidad con consentimientos de logro, así como también de compañerismo.
Ahora bien, mientras que algunos centros de entrenamiento HIFT/CFT logran ayudar a sus entrenados a ganar aptitud física y confianza, otros lo hacen a través de programas de muy alto riesgo-beneficio, lo que puede aumentar el grado de lesión.
En este sentido, para mantener las ganancias de salud y fitness a largo plazo es importante que más personas se eduquen mejor sobre las situaciones del entrenamiento HIFT/CFT que imponen un riesgo indebido. Y aquí entra juego nuestro rol como coaches, recordando lo que hemos aprendido y aplicando lo que sabemos.
Y es que, en la industria del fitness, la apariencia “fit” de un coach se suele interpretar como representación de la fuerza de voluntad, el conocimiento y la moral. Pero que un coach tenga experiencia considerable en el entrenamiento no es sinónimo de conocimiento y profesionalismo.
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