Las dos parejas se merecían el título. Queda un poco largo, pero lo amerita.
Por un lado, Franco Dal Bianco y Maxi Arce, luego de perder una racha de cuatro torneos invictos en Montecarlo, volvieron al título y se llevaron su quinto torneo del año, demostrando que están un paso arriba entre los participantes habituales del circuito. Con un cuadro nada sencillo, fueron dejando afuera a parejas de nivel, arrancando con los portugueses Deus en octavos, los españoles González/Luque en cuartos, y los también españoles Lijó/Semmler en cuartos. Las tres, parejas fuertes, las tres en dos sets. Doble 6/4, 6/4 y 6/3 y un cómodo 6/4 y 6/2 en semis.

Por el otro lado, Nacho Piotto y Fede Mouriño. Mouriño venía de una trombosis en un brazo que lo tuvo parado varios meses. Recién hace un mes volvió a jugar. Salían de previa y se convirtieron en la primer pareja que llega a una final viniendo de previa en el circuito. Y no es que se les abrió el cuadro por alguna baja, o tuvieron suerte en el sorteo. Para nada, se bancaron un torneo durísimo que empezaba contra Frugoni-Melgratti, sextos preclasificados. Pero Nacho y Fede fueron más, 7/5 en el tercero en un partido durísimo, que fue el acceso a octavos para los chicos, y la despedida como pareja de los chaqueños.
Luego de eso, los españoles Sánchez/Fernández en octavos, y Mercadal/Del Moral en cuartos. Acceso a semis contra Allemandi/Aguirre, en lo que fue la mejor función de Nacho y Fede. Plantados ante la pareja dos, luego de perder un primer set dominado por Tito y Tolito, levantaron en el segundo para forzar la definición. Y en ese tercero, con Allemandi-Aguirre 4/1 arriba con dos quiebres, parecía que se terminaba el sueño. Pero no, quedaba combustible en el tanque, tinta en el tintero, o magia en Piotto-Mouriño. Como si fuesen los experimentados, los acostumbrados a las definiciones importantes, aprovecharon un par de dudas de Allemandi-Aguirre, se jugaron el todo por el todo y cerraron partido en un emotivo tie break.

Y el pasado domingo 25 de julio, en la definición ante la mejor pareja del circuito, la que lleva ganados cinco títulos de siete en lo que va del año, el milagro no pudo ser. La pareja que vino de previa no pude cerrar el torneo perfecto y cayeron. Pero Nacho y Fede pueden estar tranquilos, podría haber sido que se dieran por satisfechos por llegar al domingo, o que simplemente se notara la diferencia entre los uno y una pareja que venía de previa. Pero lo que pasó estuvo lejos de eso. 7/5 en el tercero. Por supuesto que a nadie le gusta perder una final, y ese domingo queda marcado por una derrota. Pero estoy seguro que los chicos, cuando se les pase el enojo de haber estado tan cerca y no haber podido cerrarlo, van a hacer un balance más que positivo del torneo. Un torneo que los pone, de acá en adelante, entre los animadores del A1.
Resumen de la final: https://www.a1padelglobal.com/noticia.aspx?idNoticia=897
