Flexibilidad y rendimiento deportivo

Siempre en los entrenamientos se ha dado más importancia al nivel de fuerza, resistencia y velocidad, relegando la flexibilidad a un segundo plano. Sin embargo, ante este descuido, el músculo es más propenso a lesionarse.

Por Carina Vergara

Hablar de flexibilidad implica conocer nuestro sistema musculoesquelético, donde lo fundamental es comprender que la unión entre dos huesos por ligamentos, llamada articulación, es la que genera el movimiento como resultado de la transmisión de “tensiones” a través de los tendones (que conectan los músculos a los huesos), produciendo así la contracción muscular.

Cada articulación tiene un rango de movimiento (ROM), que nos describe cuán flexible o no es y su amplitud depende, en mayor medida, del tejido conectivo asociado a cada articulación en particular.

Técnicamente, la flexibilidad se define como el rango de movimiento en una articulación y describe las propiedades elásticas y la capacidad de estiramiento de los tendones, ligamentos, músculos y fascias.

Seguí leyendo la nota en la Edición 372.

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