Sin verse, pudo hacer de su cuerpo una escultura

Luis Gigena es sin dudas un atleta de referencia para las nuevas generaciones que compiten en el mundo de los músculos. Y es que este hombre, fuerte de físico y espíritu, que quedó ciego a los 13 años, pudo amigarse con su discapacidad y construir con los años una gran carrera deportiva.

La pregunta de muchos, quizá de todos es ¿Cómo lo hizo?

La respuesta de Gigena es la misma que podría dar cualquier deportista profesional: a base de entrenamiento y dieta, aunque, en su caso, destaca también la ayuda que logró tener desde diferentes sectores para cada objetivo y competencia en la que se proponía participar.

Una historia de vida que vale la pena conocer.

Con una persona, un deportista, digno de admirar.

-Cuándo y cómo comienza tu relación con el fisicoculturismo?

-Mi relación con el culturismo empezó, pienso yo, cuando era chico y veía en la tele o en las revistas a los Súper héroes, las películas de El increíble Hulk, Titanes en el ring… Ahí ya quería tener músculos, pero no tenía ni idea de cómo hacerlo. Hasta que cumplí 17 años y me anoté en un gym de moda, acá en La Plata, donde vivo. Para ese entonces ya estaba ciego. Aunque iba a ser todo más difícil, un profe muy amable me enseño y mostró lo que eran las máquinas y fierros, y empecé a hacer levantamiento.  No me convencía el deporte. Un día dejé, me cambié de gym y me propusieron empezar a entrenar para competir. Al principio se me hizo difícil por la economía…

Leé la nota en la Edición 375.

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