Cómo actúa la práctica de Kinesio- Pilates a la hora de tratar esta patología. Una deformidad que se descuida frecuentemente, y que, como toda alteración postural, (si no es tratada) se establece en nuestro cuerpo.
Al recibir a un paciente con Dorso Curvo en nuestro estudio de Pilates lo primero que debemos realizar es una entrevista personal y evaluación postural, para así plantear una rutina o protocolo de trabajo.
El Dorso Curvo Juvenil o Dorso Curvo del Adolescente es una deformación sagital del raquis que presenta una cifosis dorsal superior a 35º acompañada de una retracción de la musculatura isquiosural. Junto a la escoliosis y la hiperlordosis lumbar es de las patologías mas frecuentes de la columna vertebral.
Si bien en los niños y adolescentes un dorso redondeado se acostumbra a considerar como una alteración propia de la edad, la hipercifosis dorsal puede estar en relación con alteraciones posturales que pueden producir alteraciones estructurales importantes en todo el raquis. Si las alteraciones posturales no son tratadas a tiempo el cuadro empeora y la deformación se establece. De allí la necesidad de su pronto reconocimiento y diagnóstico.
La mayoría de veces esta actitud asténica (débil) mantenida en el período prepuberal desaparece, en otras ocasiones se acentúa la cifosis torácica o, lo que es aún más grave, aparece una cifosis toracolumbar. En esta época, los cuerpos vertebrales son susceptibles de deformidades plásticas estructurales que pueden ser permanentes. Si estas cifosis no se tratan, pueden a la larga transformarse en una deformidad estructurada, con dolor en la edad adulta y gran rigidez en el sector de la columna dorsal.
Puesto a que cada alumno es diferente, no existe un protocolo universal para el paciente con Dorso Curvo (DC). Es de vital importancia conocer si el alumno posee una curva dorsal rígida o flexible. El paciente joven que posee una curvatura flexible, pero que aumenta su angulación durante el período puberal, requerirá la utilización de un corsé ortopédico. En tanto que aquellos pacientes jóvenes con una curva dorsal flexible tendrán un mejor pronóstico y evolución que un paciente adulto con una curva dorsal rígida. Los principales objetivos para trabajar con el paciente con DC son:
- Corrección de patrones y posturas que causan la deformidad
- Reeducación del patrón respiratorio
- Movilidad articular, especialmente del sector dorsal
- Fortalecimiento de la musculatura estabilizadora de las escápulas
- Elongación de la Cadena Inspiratoria
- Elongación de la Cadena Postero-inferior
- Fortalecimiento de la musculatura abdominal
La cadena inspiratoria se encuentra muy comprometida en esta patología, como así también la Cadena miofascial portero-inferior. Siempre se debe tener en cuenta que primero se trabaja sobre la cadena inspiratoria y luego se fortalece la musculatura dorsal (Músculos aductores escapulares).
Ejercicios para la primera clase
1-Ubicación y posicionamiento del alumno en el reformer: lo primero que debemos hacer es observar su postura y hacer las correcciones necesarias; colocar su cabeza alineada a su columna, de ser necesario se coloca un realce en el apoya cabeza. Luego realizaremos un bombeo escapular para desrotar sus hombros de la rotación interna. Si es necesario colocaremos una cuña para mantener la rotación externa glenohumeral.

2-Enseñanza de la respiración: Una vez posicionado en el reformer se procederá a la enseñanza de la respiración, intentando que el alumno comprenda que deberá forzar sus costillas hacia abajo en cada exhalación para así poner en tensión su cadena inspiratoria.
3-Ejercicios de movilidad articular con bastón o Thera Band: movilidad glenohumeral y del raquis en su conjunto. Tanto en las inclinaciones como en las rotaciones del raquis se insiste en todo momento en acompañar cada movimiento con las costillas y la respiración El terapeuta puede, en principio, acompañar el movimiento apoyando sus manos en las costillas e insistiendo en cada rotación.

4-Ejercicios de fortalecimiento de la musculatura fijadora de Escápulas

5- Ejercicios de apertura de tórax. Movilidad, elongación y flexibilidad de la columna vertebral.

La reeducación de la respiración, la movilidad de la columna vertebral y el fortalecimiento de la misma con trabajos posturales es de vital importancia y deben estar incluidos en todas las rutinas de ejercicios. Se sugiere, asimismo, realizar una consulta profesional (traumatólogo) y un control radiológico cada 6 meses para controlar la evolución de la curvatura.
Por Marilina Rouquaud
Kinesióloga Fisiatra. Especialista en Reeducación Postural Global (RPG). Profesora Nacional de Educación Física. Instructora de Pilates & Rehabilitación. www.levitarpilates.com
