Hacia un envejecimiento activo

Lo que todo profesional del movimiento debe tener en cuenta al momento de programar actividad física en adultos mayores, para que estos puedan mejorar su capacidad funcional y autonomía, y así retrasar su dependencia.

Por Lic. Pablo Javier Miranda

Para el año 2050 se estima que 1 de cada 5 personas va a tener más de 65 años de edad, lo que demostraría que, con una población de 50 millones de habitantes, la población adulta mayor será de 10 millones de personas.
Es en este escenario sobre el que estamos y deberemos trabajar los profesionales de la salud y del movimiento en los próximos años, considerando los diferentes grados de afecciones que puede haber en el proceso de envejecimiento general de cada persona.

Declive funcional dependiente del tiempo y las condiciones que afectan a las personas a través del tiempo / envejecimiento lógico y biológico. Esto es: desmineralización ósea, disminución del vo2 Max, descenso de la frecuencia cardíaca máxima, hipertensión arterial, diabetes o alteración en el metabolismo, dificultades en la coordinación motriz, disminución de la flexibilidad corporal.

Leé la nota en la Edición 378.

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